En el mensaje anterior, os hablé de la gata que encontramos. Pues bien, cuando la llevamos a casa, entré en Internet para buscar consejos y cuidados de los gatos (no tenía ni idea). Entre los resultados que el dios Google me mostró, aparecía un blog de una tal prima-veritis, que hablaba de que le gustaría ser gato para estar tumbado al sol, como los gatos que ella veía en las terrazas.
Por curiosidad, entré en ese blog, y me he enganchado. Me encanta como escribe, me identifico en muchas de sus opiniones acerca de tantas cosas y, sobre todo, me gusta como hace que, al contarte cuestiones cotidianas, esbozes una sonrisa. Por otro lado, también tiene una historia de amor extramatrimonial y no correspondido como a ella le gustaría, pero eso es otra historia.