Tengo un montón de cosas que hacer, y no tengo ganas de hacer ninguna.
Tengo que estudiar (es mi última oportunidad de sacar la asignatura que me queda sin tener que cambiarme al Plan de estudios Nuevo). Pero no tengo ánimos, me he vuelto "tonta". No sé si ha sido la tele o el tiempo que hace que no estudio, pero ya no retengo (el alzheimer sería una buena excusa, pero es pronto, así que no me sirve). En fin, que a ver si diciéndolo mucho me obligo a coger los apuntes.
Tengo que limpiar la casa. Ésta es la excusa que uso siempre para no ponerme a estudiar. ¿Cómo voy a estudiar tranquila sabiendo que está la casa patas arriba? Pero tampoco es que haga limpieza "a fondo": no puedo tirarme todo el tiempo limpiando con lo muuuuuchooo que tengo que estudiar, así que... ya limpiaré otro día (y ordenaré el despensero, limpiaré el garaje, los azulejos de la cocina también pueden esperar...).
Y además, tengo que limpiar el jardín, que está tan asilvestrado que parece la jungla del Amazonas. Veremos a ver si el día que me anime a salir a limpiarlo no me sale una anaconda de ésas. Y lo mejor, es que se supone que me encantan las plantas... Pero claro, me siento culpable de dedicarme a caprichos y no estudiar o limpiar, que es más necesario.
Total, que me he dado cuenta de que soy Doña Excusa Perfecta, ya que tengo excusa para todo, y eso que no hemos hablado de hacer dieta (eso lo dejo para otro día, que ya me estoy deprimiendo bastante). En fin, que me he hecho una lista y un plan de horarios, para ver si por fín empiezo a cumplir las cosas de mis listas, ya que creo firmemente que el hacerlo me subirá el ánimo, que últimamente lo tengo por los tobillos.
Os iré informando.